Un programa informático vigila que se cumplan las penas de localización permanente.
El arresto domiciliario pasó a la historia en 2003. Actualmente se denomina “pena de localización permanente”. Aunque no sólo ha cambiado de nombre, también ha desaparecido la imagen de los policías acudiendo a la casa para vigilar si el condenado está en ella cumpliendo la pena. En vez de los agentes, la Unidad de Vigilancia Electrónica del Ministerio del Interior controla desde una de las calles más céntricas de Madrid, y gracias a un sistema de reconocimiento de voz, a los condenados de cualquier parte de España.
El proceso es muy simple. El juez informa a la persona de la posibilidad de esta condena, éste acepta y después, acompañado por un funcionario, el sistema le graba la voz. Le hace repetir tres frases, detecta su voz y los acentos particulares para evitar que alguien le suplante cuando se realicen las llamadas”,
Una vez que se obtiene la voz, el sistema realiza varias llamadas, entre tres y ocho y a cualquier hora a la casa del acusado. Éste responde y si el ordenador recoge que su voz tiene una fiabilidad del 72% da por buena la comunicación. En el caso contrario, uno de los funcionarios de la Unidad de Vigilancia Electrónica, llama a la vivienda de la persona.
Fuente:Saludos.
pd.- No tenia ni idea que funcionaran estas moderneces en España