Hoy se cumplen 30 años de la gran hazaña de una persona anónima, Gary Thuerk, un jefe comercial de métodos agresivos al que se le atribuye la paternidad de ese engorroso compañero de la vida moderna llamado spam, el correo electrónico basura. Su historia, según la reconstruyó el gurú de Internet Brad Templeton, comienza en un viejo molino de la costa Este de Estados Unidos, en Massachusetts. Allí tenía su sede la empresa de ordenadores Digital Equipment Corporation, donde trabajaba el señor Thuerk, aplicado vendedor que ideó la manera más efectiva de publicitar el nuevo equipo informático de su compañía al otro lado del país, en California.
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