Nacen, crecen, se reproducen y mueren. Desde Aristóteles en adelante, fue la definición sencilla, de bolsillo, que siempre tuvimos a mano para explicar qué entendíamos por ser vivo. Sin embargo, una noticia acaba de sacarles a los organismos biológicos la exclusiva capacidad de "reproducirse": un grupo de científicos estadounidenses logró construir un robot que, en apenas dos minutos y medio, puede autoduplicarse y repararse a sí mismo, una cualidad que le permitirá operar en situaciones muy peligrosas o inaccesibles para el hombre.
La noticia fue publicada hoy en la revista británica Nature. Los protagonistas de esta hazaña científica son investigadores de la Universidad de Cornell, en Ithaca, estado de Nueva York. "Este descubrimiento demuestra que la reproducción no es exclusiva de los seres vivos —explicó Hod Lipson, al frente del equipo de investigadores—. Además, la capacidad de los robots de autorreplicarse podría ser útil en el espacio y en ambientes peligrosos, donde el cuidado o reparación de algún desperfecto pueden resultar dificultosos o imposibles para los humanos", agregó.
Hasta el momento, la reproducción era considerada una de las propiedades fundamentales y excluyentes de los sistemas biológicos, desde los virus hasta los seres humanos. Sin embargo, el nuevo robot no sólo ha logrado reproducirse sino que puede hacerlo en un tiempo récord: construir un copia de sí mismo le lleva dos minutos y medio. Y hay robots más pequeños que son capaces de duplicarse en poco más de un minuto.
"Aunque las máquinas que hemos creado son muy simples comparadas con los sistemas biológicos, ellas demuestran que la autorreproducción mecánica es posible y que no es una característica única de los sistemas biológicos", concluyó Lipson.
En lo que hace a su aspecto, el robot en nada se parece a un ser vivo. Por el contrario, está formado por cuatro módulos simples con forma de cubos de diez centímetros de altura cada uno, que se mantienen unidos por electromagnetos que les permiten acoplarse o desacoplarse selectivamente, favoreciendo una continua movilidad y reconfiguración del dispositivo. Cada cubo, a su vez, tiene complejos programas de computación que le permiten hacer la reproducción.
La idea de un robot autorreproductor fue explotada durante décadas en distintas obras de ciencia ficción. Pero, más allá de esto, hasta el momento sólo habían sido reportados dos ejemplos de dispositivos que lograban autorreproducirse: el primero utilizaba partes ensambladas del modelo Lego; el segundo operaba a partir del encaje de partes de madera. Pero lo cierto es que nunca se habían logrado los principios de autorreproducción en sistemas robóticos más complejos.
La gran incógnita es cómo hace el robot para duplicarse, un proceso que los investigadores explicaron con relativa sencillez: "El dispositivo desarrolla una técnica de desarmado y ensamblado de cubos, de manera tal que al unirse forman un nuevo robot idéntico al original", precisaron.
La réplica también tiene la capacidad de volver a fabricar una copia de sí misma, característica que los investigadores destacan para poder calificar el proceso como verdadera reproducción.
Lipson aseguró que el principio descubierto en su nuevo dispositivo "podría servir para crear robots que reemplacen sistemas dañados. Pensemos en un robot enviado a Marte —ejemplificó—. Podría transportar módulos de emergencia y autorrepararse o autorreproducirse en el espacio sin necesidad de intervención humana", subrayó el científico. El futuro, al respecto, es todavía incierto. Pero, en tanto, que el principio de la reproducción física —tan humano, tan vital— haya sido trasladado a una simple máquina es una hazaña científica que, como tantas otras, puede ser usada con fines insospechados.
Infografia (presione aqui)Mas info, y video del robots en accion