Retirado y olvidado en un barrio de las afueras de Phoenix, en Arizona, ayer murió con 84 años monseñor Paul Marcinkus, quien fue uno de los hombres más poderosos del Vaticano y muy cercano a dos papas, Pablo VI y Juan Pablo II. Entre 1971 y 1989 presidió el IOR (Instituto para las Obras de Religión) o, como se le solía llamar, 'el banco del Vaticano', la entidad encargada de las finanzas de la Iglesia. Marcinkus era 'el banquero de Dios', pero sus oscuras operaciones hacen que su nombre se asocie al escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano, en 1982, uno de los asuntos más turbios y fascinantes de la historia reciente italiana. Como tal, reúne todos los ingredientes: el Vaticano, la logia masónica Propaganda 2 (P2), la mafia e, incluso, según algunas teorías, el hipotético asesinato de Juan Pablo I. Marcinkus, que fue protegido por Juan Pablo II y se 'exilió' a EE UU, sabía la verdad de este escándalo, el más grave que ha afrontado la Iglesia católica en las últimas décadas, pero ahora se ha llevado sus secretos a la tumba.
fUENTE:sALUDOS
PD.- Que secretos inconfesables se habra llevado este hombre a la tumba.?....