Ejecutivos de tres páginas de apuestas por Internet han sido detenidos en los últimos meses. Unos en Estados Unidos, otros en Francia. En Estados Unidos se les acusa de infringir las leyes estatales que prohíben el juego bien por teléfono o bien por Internet. En el caso de Francia, se les acusa de atentar contra un monopolio estatal, aunque la Unión Europea investiga a siete países, entre ellos Francia, por restringir la libre circulación de servicios. Las detenciones han enturbiado el floreciente negocio del juego por Internet, que este año moverá 15.000 millones de euros.
Bodner y Teufelberger fueron detenidos el viernes en el campo de entrenamiento del AS Monaco, cuando daban una conferencia de prensa para presentar el patrocinio con este club de fútbol. El lunes salieron en libertad tras pagar una fianza de 300.000 euros cada uno.
Sportingbet, que consigue el 65% de su negocio en Estados Unidos, recibe cada segundo una media de 54 apuestas. Tiene más de tres millones de clientes y sus beneficios superaron el pasado año los 90 millones de euros. A la detención de su presidente se unía la mala noticia de que perdía su licencia de juego en Alemania, otro de los países con muchos apostantes.
Contradicciones legales Mientras en Estados Unidos la legislación varía de un Estado a otro, en la Unión Europea lo es de un país a otro, dándose el caso de que una empresa que cotiza en Bolsa como Sportingbet o Bwin y de un país comunitario se le considere ilegal en otro.
"Lo que queremos", dice Sacha Michaud, director de Betfair en España, "es que se clarifique el sector. Y que en todos los países sea la situación igual para todas las empresas que se dedican al juego por Internet".
FUENTEjjiker