Argentina se dispone a vivir el primer fin de semana de fútbol de su historia con la prohibición expresa, no vendiéndoles entradas, de que los seguidores acompañen a sus equipos a los estadios visitados. Es la medida de emergencia que ha adoptado la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ante la oleada de violencia, que ya ha desembocado en los tribunales por la sospecha fundada de que las amenazas y los disturbios continuados están influyendo en los resultados.La prohibición de la AFA ha sido forzada por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, que esta semana anunció que sus policías no acompañarían a los radicales de los equipos en sus desplazamientos, con el riesgo de caos y violencia desatada que esto puede generar, ya que las barras bravas no son sólo un fenómeno de la Primera división, sino también de las categorías inferiores. Felipe Solá, el gobernador bonaerense, adoptó esta decisión ante lo que juzgó como pasividad de las autoridades futbolísticas, cuyo principal responsable, Julio Grondona, se encuentra en el ojo del huracán.
Una de las críticas a la medida es que no impide, por ejemplo, que ultras con antecedentes sigan asistiendo a los partidos siempre que sea en su propio estadio y, además, que no impedirá un hecho bastante común en las gradas argentinas: las peleas internas entre hinchas del mismo equipo.FUENTEsin comentarios.....
jjiker