Los primeros 'sapiens' europeos llegaron a las frías tierras rusas hace unos 45.000 años. Fue en la región de Kostenski, a las orillas del río Don -a unos 350 kilómetros al sur de Moscú- donde estos humanos ya modernos, capaces de fabricar herramientas complejas, se asentaron tras un viaje de miles de años desde África, según revelan sendos estudios de paleoantropólogos rusos y estadounidenses que publica esta semana la revista 'Science'.
Tanto, como que entre sus utensilios se han encontrado
agujas utilizadas para coser pieles con las que protegerse del frío, o primitivas
trampas con las que podían cazar conejos árticos o pequeños zorros, que formaban parte de su dieta habitual.
Otra prueba de su inteligencia y destreza es que, según el estudio, buena parte de las piedras utilizadas para crear los utensilios habían sido traídas desde lugares a entre 90 y 150 kilómetros de distancia. De más lejos venían las conchas perforadas utilizadas como ornamento, que provienen del Mar Negro, a casi 500 kilómetros de la zona.FUENTE