Mujeres... Son metales en estado de algodón... ¿?Se dice que lo que cuesta más trabajo es lo que más satisfacción trae a la hora de conseguirlo. Cuanto más tengamos que hacer para conseguir lo que queremos, más disfrutaremos de lo conseguido. Eso es en general lo que se piensa, pero yo creo que no es una regla de la vida. Cabe la posibilidad de caer en el error y, por ende, lo conseguido puede no ser pura y meramente satisfactorio.
Uno de los temas que, es más como un dolor de cabeza cuando no estamos pasando por un buen momento, es el de las mujeres. Resulta difícil tratar de entender a las mujeres, ya no tanto entenderlas; eso es algo que no creo que se pueda conseguir, aunque cabe la posibilidad.
Sé que entre nosotros los hombres hay una gran diversidad de personalidades; y eso también pasa con las mujeres. Existe una gran y exquisita variedad de mujeres, hablando de personalidad. Pero esta ocasión no estoy interesado de hablar de todas ellas en general; por ahora me interesa más un tipo específico de mujeres, a las cuales denominaré desde este instante como "las chicas malas".
Me refiero a ese tipo de mujeres que guardan bajo su personalidad lo dominante (en todo sentido), lo caprichosas, lo manipuladoras, mentirosas, desconsideradas y en algunos casos (si no es que en la mayoría) lo oportunistas e interesadas (no necesariamente en lo económico)...
¿Pero qué es lo que tiene que suceder para que un hombre se ponga a reflexionar al respecto...? Pues por ahora he de decir que no es parte del tema... Pero tal vez algún día lo escriba...
Me refiero a todas aquellas que no aceptan un "no" como respuesta. A las que generalmente llevan las riendas de sus relaciones, las que ponen las condiciones. Y según lo poco que he podido percibir, a las que su vida intima les resulta más un acto de venganza que de amor.
Las chicas malas tanto pueden tomar una actitud muy dura, digamos casi varonil (si no es que varonil); también pueden esconderse detrás de la máscara de la sumisa, débil e indefensa. Pero no importa la postura que adopten, dado que ellas siempre terminan por manipular a su antojo...
Cabe decir, en estos momentos, que son muy astutas y nos saben utilizar a su antojo si así se lo proponen. Generalmente uno no lo nota, pero aun así; como son muy buenas en lo que hacen. Aun estando uno consiente de todo, se puede caer en el juego. Ya no digamos que que con todo gusto, pero como quiera que sea, uno puede terminar como trapo para limpiar el piso... ¿Cómo lo hacen?...
Cuando son infieles, muchas de ellas se dan el lujo de ser cínicas. Nosotros no somos unas blancas palomitas ¿verdad...?. Pero como estamos con el tema de las chicas malas, me enfocaré en ello. Puedo decir que son capaces de llegar a extremos inimaginables de deslealtad. Claro no sé si esté en lo correcto, pero creo que se dan ese lujo porque conocen nuestras debilidades y las saben aprovechar muy bien.
Ellas saben que en la mayoría de nosotros no cabe tan fácil la resignación cuando se nos ha remplazado por otro. Llámenle machismo, inseguridad o como quieran; pero si lo pensamos un poco, hay quienes que cuando son remplazados por otro, hacen hasta lo que ya no se debe, y todo con tal de reconquistarlas. Aun con todo y los malos tratos recibidos; todos esos pisotones que lo único que dejan claro es que podemos valer menos que un insecto si lo permitimos.
Con un poco de sinceridad, puedo comentar que, en mi humilde opinión, no hay nada que deje más herido a un hombre que el haber sido remplazado por otro, claro que esta idea siempre puede estar sujeta a cuestión y no por eso es absoluta. Pero lo que sí puedo afirmar es que es muy fácil caer en un juego tan vil como el que suelen jugar ellas. No importa cuanta humillación o maltrato se haya recibido; si lo reflexionamos un poco, siempre cabe el hacer el intento de recuperar lo perdido. Todo esto suena como algo muy tonto, lo sé. Pero me parece más tonto aun la actitud que se puede tomar en esos casos, y más aun el por qué. De hecho es algo muy simple, no se trata de nada más que del orgullo y el honor masculino. Semejante estupidez, no puede haber peor...
Para bailar tango se necesitan dos; así que no hay por qué darle todo el crédito a las chicas malas; dado que cada quien es responsable de su elección y su condición como persona. Y los que están con ellas es porque les caen como anillo al dedo.
Eso no quita que las chicas malas no sepan querer a nadie y que sólo busquen servirse de los demás para sentirse bien. Se sienten bien con todos aquellos que no las contradicen, que aceptan condiciones y sin importar de que se traten, y que incluso les tienen aunque sea un poco de miedo. Por eso creo que ellas nunca sufren por amor, y que eso lo dejan para los que sufren por ellas.
Tan suaves como el algodón, pero tan duras como el metal. Así son ellas... "Las chicas malas..." Y las queremos no por los malos tratos, sino porque son difíciles de conquistar...
Fuente Aquísaluditos.XD