Para poder cambiar el tamaño de los íconos lo único que tienes que hacer es, en una ventana del explorer, mantener apretada la tecla CTRL y girar la rueda del mouse para abajo o para arriba, dependiendo de si queremos agrandar o achicar los íconos.
Windows nos dará la oportunidad de elegir entre 28 tamaños diferentes (a diferencia de las 3 opciones que nos ofrece el menú contextual), pudiendo de esta forma mejorar la apariencia de nuestras carpetas.
Un Saludo