Las naves Pioneer están 400.000 kilómetros más cerca de lo que indican los cálculos matemáticos. ¿Qué está ocurriendo? ¿La teoría General de la Relatividad está mal? ¿Hemos encontrado una prueba de la materia oscura que puede estar acelerando la expansión del universo?.
¿O tal vez se trate de que nuestros cálculos de a ubicación y masa del cinturón de Kuiper son incorrectos?
Las naves Pioneer 10 y 11 fueron lanzadas con 13 meses de diferencia. La primera en 1972 y la segunda en 1973.
Enviaron sus últimos mensajes en los años 1995 y 2003 respectivamente. Hoy la misión se considera acabada, pero en la etapa final de su vida nos dejaron un extraño enigma: las naves iban más despacio de lo calculado. Mientras tuvieron combustible, se ajustaba su velocidad y su rumbo automáticamente, por lo que no se notó nada extraño. Pero cuando éste se acabó, las naves quedaron sometidas únicamente a las fuerzas gravitatorias de los diferentes objetos del Sistema Solar.
Entonces empezaron las anomalías. Sus últimos mensajes las situaban 400.000 kilómetros (más que la distancia de la Tierra a la Luna) más cerca de donde debían estar. ¿Qué estaba ocurriendo?
Las naves llevaban un transmisor que permitía calcular su velocidad desde la Tierra gracias al efecto Doppler (el de las sirenas de las ambulancias, que al acercarse se oyen más agudos y al alejarse más graves). Cuando se acabó el combustible y las naves empezaron a moverse únicamente por su propia inercia y por la gravedad de los objetos del sistema solar, se vio que iban más despacio. Algo así cómo si la gravedad allí fuera más grande de lo calculado. Aunque no mucho, cualquier anomalía en la gravedad haría tambalearse la Teoría general de la Relatividad de Einstein, que ha sido probada durante los últimos 100 años.
La anomalía de las Pioneer fue descubierta por John Anderson del Jet Propulsion Laboratory (JPL) en los años 80. Nadie le pagaba por ello, así que dedicó sus ratos libres, y no lo publicó. Fue al hablar con el físico Michael Martin Nieto en el Laboratorio Nacional de los Álamos, cuando el tema se aceleró. Nieto dijo que al enterarse de los datos "casi me caí de la silla". Nieto se dedicó a profundizar en el tema y los dos fueron secundados por otro científico, Turyshev. Consultaron datos, afinaron cálculos,... pero les seguía dando mal. A ese fenómeno de una mayor gravedad de la esperada se le ha dado el nombre de efecto Pioneer.
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