Un antivirus para controlarlos a todos





Los virus informáticos y, en líneas generales todo el «malware», son dianas en movimiento. Las amenazas cambian, mutan y se adaptan para evitar la acción de unos antivirus que cada año se revelan menos eficaces a la hora de desinfectar nuestros ordenadores domésticos. En términos estadísticos, los expertos en seguridad informática demoran siete semanas de promedio en el desarrollo de cada vacuna. Durante ese tiempo, conocido como «ventana de vulnerabilidad», peligrosos virus como «Sasser» se hicieron con el control de millones de máquinas en todo el mundo, llegando a, por ejemplo, paralizar la actividad de los tribunales en Cantabria.



De este modo, y una vez demostrado el agotamiento de la estrategia clásica, las empresas de seguridad empiezan a mirar a su alrededor en busca de soluciones. La propuesta más interesante, por innovadora y eficiente, viene de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos. Allí, un equipo de investigadores comandados por el profesor Farnam Jahanian han creado el primer antivirus basado en la «cloud computing», o nube computacional. Este revolucionario método, con visos de imponerse en el futuro, apuesta por trasladar la información de nuestros discos duros a la red para que sea accesible desde cualquier máquina en todo momento.



Gracias al concepto «cloud computing» el programa permite ejecutar varios antivirus a la vez.



Del concepto nace CloudAV, el primer proyecto funcional de antivirus ubicado en un servidor remoto. Las ventajas del producto, enunciadas en un reciente simposio sobre seguridad en California, deslumbraron a los allí congregados, en su mayoría expertos y altos responsables del sector. Lo primero que cabe destacar de CloudAV es que permite, por primera vez, el desempeño de diversos antivirus simultáneamente. Los programas clásicos se valen de diferentes sistemas de rastreo para identificar las amenazas, por lo que ninguno es válido para todo tipos de virus. «Lo que más nos sorprendió cuando analizamos los diferentes antivirus -explica Jahanian- fue comprobar que algunos programas seguían sin detectar amenazas que llevaban un año circulando».





Programas paralelos



Lamentablemente, la instalación de más de un software de seguridad se torna inviable, no sólo porque sus funciones se solapan y obstaculizan, sino porque el uso de memoria lastraría el rendimiento del equipo. CloudAV, al correr en un entorno virtual, traslada el proceso de detección a una «nube virtual», permitiendo así la ejecución paralela de diversos antivirus y disparando el nivel de efectividad al 94,4 por ciento en el peor de los escenarios. También libera al ordenador doméstico de grandes instalaciones, pues el programa cliente cuenta 1.500 líneas de código, por los dos millones que presentan algunas de las «suites» de seguridad más conocidas como Panda o McAfee. Esta característica lo hace apto para funcionar en un teléfono móvil o dispositivo similar.



Aún así, lo que más sorprende es su velocidad. Y es que una detección normal lleva sólo 1,3 segundos, una cifra récord para un programa que precisa de gran tráfico de información. «Porque nuestro software almacena los resultados del análisis para no tener que repetir dos veces la misma operación», matiza el jefe del proyecto. Otra de las funciones destacadas de CloudAV, de especial agrado para el usuario, es la posibilidad de olvidarse de las actualizaciones; al conectar con el antivirus, éste ya ofrece automáticamente la última versión del producto.





La «batalla por la nube»



Aunque todavía es un término desconocido para el gran público, la «cloud computing» es una revolución imparable que ya ha comenzado. De la magnitud del concepto hablan los dieciocho artículos que «Business Week», la Biblia del mundo empresarial, le ha dedicado este año. Para la prestigiosa consultora Merrill Lynch, en 2012 casi un quince por ciento de los programas residirán en la «nube», una vez se haya superado el periodo de adaptación a la nueva metodología.



Por eso todas las grandes compañías del sector, sin excepción alguna, afilan sables para lo que muchas publicaciones especializadas denominan «la batalla por la nube». Google parte mejor posicionada que el resto, pues su filosofía empresarial entronca directamente con la de la «nube»: todo por y para internet. Mientras su Google Apps, la «suite» ofimática, gana adeptos cada día, portales como Youtube o Google Maps crecen exponencialmente gracias a la aportación desinteresada de los usuarios.



Por su parte, Yahoo! mantiene un lugar de privilegio con Flickr, el mayor servicio de almacenamiento fotográfico de internet, a la par que IBM trata de abrirse paso con Blue cloud, un producto de software libre que planean incorporar en las rutinas empresariales. En Microsoft aún no se ha detectado movimiento, si bien numerosas versiones apuntan a que Midori, el próximo sistema operativo del gigante de Redmond, será el primero que funcionará desde un servidor remoto. Cuestionado al respecto, Eric Rudder, jefe del proyecto Midori, considera que el futuro pasa por «tener una plataforma Cloud Computer, donde la entrega de aplicaciones sea través de ordenadores personales, teléfonos, televisores y otros dispositivos, tanto en el trabajo como en el hogar». Conviene recordar que, pese al revuelo creado, Microsoft continúa restándole importancia al proyecto, que define como un «trabajo de investigación».



Pero la «nube» tampoco se olvida de los proyectos personales, caso de Jahanian y su CloudAV. Es más, la colaboración e interactividad del nuevo sistema abre las puertas del gran negocio de internet a la pequeña empresa.





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