jueves, 19 de marzo de 2009
Estamos en la Era de la Información. Al menos esto es lo que se dice, debido a la proliferación de distintos medios audiovisuales como soporte de transmisión y divulgación de las fuentes. Sin embargo no hay que ser excesivamente observador para darse cuenta de que este hecho es sólo verdad en parte, y que el resto no es más que propaganda: si deseamos conocer lo sucedido con un evento mediático, tenemos los buscadores, y éstos nos filtran la información para hacernos más sencilla la búsqueda. Si el objeto de búsqueda no es mediático, tendremos que ingeniárnoslas más, pero a pesar de ello quizás lleguemos a encontrar algo.
La cuestión del problema, por tanto, no es esta: la cuestión es ¿podemos encontrar todo lo que queremos de un evento particular, mediático o no? Y a esta pregunta, la respuesta es claramente “no”. Para este fin de encontrar una gran cantidad de datos sobre un evento concreto –mediático o no– hay que investigar, e internet no nos sirve para nada o al menos no para demasiado; se hace imprescindible, por tanto, usar medios tradicionales, buscar en los libros especialmente. Y así, al menos hoy por hoy, es todavía factible encontrar lo que se busca. Pero repito: con el esfuerzo de la investigación previa.
Esto, obviamente, aleja de las fuentes informativas “especiales” a la generalidad de la población mundial. Internet deja de ser entonces eso cacareado soporte donde lo podrás encontrar todo y con facilidad. ¿Significa esto que se nos oculta la información? Bueno, siempre habrá quien la oculte, habrá desinformadores políticos dedicados a lanzar globos sondas para desviar la atención de asuntos que les afectan y perjudican, o también hoax, bulos, que pretenden sacar dinero de la especulación, desde luego, y naturalmente están las agencias secretas, tales como el Mosad, la KGB, la CÍA, el CESID, etcétera dedicados a las intrigas.
Pero no hace falta pensar en estos últimos para comprender cómo se altera el mundo desde Internet, donde se encuentra nuestra Segunda Vida actualmente. A la desinformación y al emarañamiento de la información contribuyen mucho los foros de discusión, o concretamente hablando, la idiotez de quienes los gestionan, al restringir de forma absurda el acceso de las fuentes y duplicarla, creando una maraña que enturbia el trabajo de los buscadores. Me explico mejor, para que se me entienda.
Si entramos en un foro y hablamos de un tema concreto, debería ser lógico y natural completar los datos del artículo que estamos proponiendo a los foreros con otras fuentes externas, para contrastar y apuntalar los datos. Para esto sirven los hiperenlaces, que dan vida y razón de ser a la World Wide web. Sin embargo, y por desgracia, esta herramienta empieza a perder fuelle poco a poco. No digo que vaya a desaparecer, ojo, pero sí que se está usando mal.
Y todo porque el cabezonerío de los administradores de los foros al llamr ahora a estos url (enlaces) spam. De este tema ya he hablado en un artículo anterior, de modo que no lo voy a repetir. Lo que sí voy a hacer es dar una justificación profesional de informático al despropósito que supone este concepto erróneo del spam que tienen ellos. Cualquier estudiante de informática que aprende los rudimentos básicos de las bases de datos relacionales está harto de oír que hay que huir de la redundancia de información, o sea, información repetitiva. Si tenemos 50 campos para una base de datos dividiremos éstos en varias tablas a ser posible de modo que el usuario no tenga que estar rellenando todos los campos constantemente, sino sólo los que en el momento apropiado le sean de utilidad, obteniendo así lo que necesita, liberando de espacio a la base de datos y haciendo más ágiles sus índices. Comparando esto con los foros de discusión, parece pasar lo contrario.
Oséase: los administradores de los foros pretenden que si tienes 20, 30 o 200 artículos en tu blog los pases todos a sus foros en lugar de hacer una referencia con un simple url, al que llaman automáticamente spam, y te bannean si lo usas. Esta idea de los administradores supone que si estás en… pongamos por caso, tres foros, tendrás que copiar tres veces los mismos datos. Si estás en diez, pues diez veces… ¿Me entendéis? En resumen: deberéis repetir vuestros artículos tantas veces como foros sean aquellos en los que entréis. Pensemos lo que esto significa para la información en Internet.
Tú, querido internauta, quieres encontrar una información concreta, pero debido a que ésta se encuentra duplicada y cientuplicada decenas de veces en los foros, a parte de en tu blog, la misma fuente estará en veinte o más sitios, y hará más difícil el acceso a otros datos de la misma catergoría. Esto es lo que justifica, como ya he dicho antes, que Internet no sea el lugar idóneo para recabar datos. Además, hay que tener en cuenta que Internet es un medio de promoción; en Internet hay una lucha por el posicionamiento, y esto vuelca la información hacia los títulos genéricos y de carácter más mediático, en lugar de los específicos y concretos, necesarios para una buena búsqueda.
Por ello, Internet no es apto para buscar información, sino más bien, para competir.
He dicho.![]()
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