NFC para qué sirve

NFC para qué sirve

Las siglas NFC hacen referencia al término Near Field Comunication, que en español es algo así como Comunicación de Campo Cercano. Debido a que su tasa de transferencia ronda los 424 kbit/s, su función consiste principalmente en el intercambio de información instantánea entre dispositivos cuando éstos se encuentran muy cerca, a diferencia del Wi-Fi o el Bluetooth, que te permiten estar incluso en habitaciones distintas y transmitir grandes cantidades de datos.

Explicado de la manera más sencilla, lo único que tienes que hacer es activar la función NFC y juntar dos dispositivos a conectar justo a la altura de donde están los chips NFC. En los teléfonos móviles normalmente colocados en la parte trasera, debajo de la carcasa; en las computadoras, regularmente en la parte del touchpad.

Utilizando tecnología que se deriva de los principios de RFID (identificación por radiofrecuencia), los teléfonos o gadgets comienzan a transferir datos entre sí, aunque específicamente en el caso de NFC el campo es muy reducido. Por eso tienes que juntar los equipos todo el tiempo durante la transmisión de datos. Esto también ayuda a aumentar la seguridad de intercambio de información y así evita que te conectes a dispositivos que no deseas.

Esta tecnología se integra a etiquetas con un chip y una antena transmisora.

La tecnología NFC puede funcionar en dos modos

Activo, en el que ambos equipos con chip NFC generan un campo electromagnético e intercambian datos.
Pasivo, en el que solo hay un dispositivo activo y el otro aprovecha ese campo para intercambiar la información ante la presencia de un lector (por ejemplo un teléfono o una tablet).

Lo usos que más futuro tienen son la identificación, la recogida e intercambio de información y sobre todo, el pago.

  • Identificación: el acceso a lugares donde es precisa una identificación podría hacerse simplemente acercando nuestro teléfono móvil o tarjeta con chip NFC a un dispositivo de lectura. Los abonos de autobús son un ejemplo muy válido.
  • Recogida/intercambio de datos: Google es el principal protagonista de este uso, pues en combinación con las etiquetas RFID, utilidades como marcar dónde estamos, recibir información de un evento o establecimiento son inmediatas.
  • Pago con el teléfono móvil: sin duda alguna es la estrella de los usos del NFC. La comodidad de uso y que el gasto pueda estar asociado a nuestra factura o una cuenta de banco son armas muy poderosas y esta tecnología está camino de ser el método de pago del futuro.