Qué hacer en caso de pérdida de datos

Algunas veces Windows se bloquea y tus documentos desaparecen.

Esto puede provocar que te entre el pánico y hagas cosas que no deberías hacer, por eso, te enseñaremos unos cuantos trucos y recomendaciones.

Primero procura tranquilizarte, no nos pongamos nerviosos y pensemos con frialdad. Si has perdido datos quizá se puedan recuperar, el éxito dependerá de factores técnicos y en ningún caso ponerte de los nervios te va ayudar, así que cálmate y ten en cuenta lo siguiente:

1. Analiza la situación.

Piensa. ¿Por qué has perdido esos datos? Por ejemplo, si sucedió por un apagado del sistema repentino, en un intento de modificar las particiones o por error, podrás seguir utilizando dicho disco duro.

Sin embargo, si es un disco duro muy viejo o ha sido golpeado, entonces los daños serán físicos y una vez hayas salvado el máximo posible, deberás pasarlos a otro disco duro para evitar que pierdas los datos de nuevo.

Hay que tratar de identificar el origen de la perdida de datos para tratar de usar un programa de recuperación que aporte una solución específica a esa pérdida. Usar un software que no se ajuste específicamente al problema y pueda realizar otro tipo de operaciones sobre el disco duro, puede resultar perjudiciales dificultando la posterior recuperación de los datos.

Nota: Si nos encontramos ante una avería de carácter físico, reiniciar el equipo puede agravar la pérdida de los datos y provocar nuevas averías haciendo inútil cualquier intento posterior de recuperación de los datos.

2. No escribas nada en el disco

Nunca, bajo ningún concepto, escribas nada en el disco duro en el que estás intentando recuperar los archivos. En la mayoría de los casos, tras perder un archivo, éste no está borrado físicamente sino que sigue allí en algún lugar de tu disco duro, y sólo necesitas un software capaz de encontrarlo y devolverlo a la vida.

Si grabas un archivo nuevo podrías estar escribiendo justo encima de ese archivo que estás intentando recuperar y esto hará que luego sea irrecuperable. La reinstalación de cualquier software que se realice sobre el propio disco duro aumenta el riesgo de que se sobrescriba la información que necesitamos recuperar.

Importante: Instala las herramientas de recuperación en otro disco duro o una unidad USB, nunca en el disco y nunca recuperes los archivos en el mismo disco del que los estás recuperando.

3. Encuentra las herramientas adecuadas

Existen varias herramientas que te podrán ayudar a recuperar tus archivos. Para recuperación de archivos sueltos, Recuva (también portable) y DiskDigger se encuentran en el campo de los gratuitos, y GetDataBack para NTFS (y FAT) son los más conocidos de entre los de pago.

La recuperación de datos desde CD y Blu-Ray es la especialidad de CD Recovery Toolbox Free, y para particiones completas dispones de MiniTool Partition Recovery y Partition Find and Mount,  todos ellos gratuitos.

4. No te rindas

Si tras un análisis de varias horas el programa no ha encontrado nada para recuperar tu no te rindas, son muchos los programas de recuperación y sucede con frecuencia que uno es incapaz de encontrar nada y el siguiente lo recupera sin problemas.

5. Copias de seguridad. La seguridad es lo primero.

Si has sido perseverante y eso ha hecho que pudieras recuperar tus archivos, ¡Enhorabuena!.

Si tu disco duro estaba dañado, compra unos nuevo para reemplazarlo. Si los cortes de corriente son frecuentes quizá debas plantearte comprar un SAI.

En cualquier caso, la mejor cura es la prevención, así que a partir de ahora debes acostumbrarte a hacer copias de seguridad de tus documentos más importantes.